El odio al colectivo LGBT persiste en México con seis asesinatos al mes

Con al menos 202 asesinatos de personas LGBT entre 2014 y 2016, los crímenes de odio contra el colectivo persisten en México en un promedio de seis homicidios al mes, ensañándose especialmente contra las mujeres transexuales.

En este trienio, fueron unos 67 asesinatos por año, y en total 108 mujeres trans (travestis, transgénero y transexuales), 93 hombres gays y una mujer lesbiana, de acuerdo con el reporte anual de la ONG Letra S, que elabora a partir de un monitoreo a medios de comunicación.

Esta es la primera ocasión en que las mujeres transexuales superan en número al de hombres gais asesinados y además se identifican nuevas formas de actuar por parte de los homicidas.

“Los crímenes de odio empiezan a tomar otra motivación. Antes no veíamos este tipo de crímenes, como suceden en Estados Unidos o Europa, en los que se ataca en pandilla”, explicó a Efe el director ejecutivo de Letra S, Alejandro Brito, en el Día Internacional contra la Homofobia, Lesbofobia, Bifobia y Transfobia.

De acuerdo con el activista, hay una serie de patrones de violencia según la orientación sexual o identidad de género.

Los hombres homosexuales son a menudo víctimas de ladrones -incluso hay bandas especializadas en ello- que lo contactan y seducen en persona o por internet para, una vez en su casa, llevarse sus pertenencias y matarlos.

“El criminal no solo se conforma en robarle, lo mata y lo hace con saña, con una brutalidad extrema, como si estuviera castigando su orientación sexual”, indicó.

En el caso de las mujeres transexuales, la violencia se agrava todavía más. “Sus cuerpos son encontrados en la vía pública, en terrenos baldíos” y presentan disparos de armas de fuego, señaló.

Paulett, una reina de belleza trans del estado occidental de Nayarit, fue hallada muerta el 29 de julio pasado en Irapuato (Guanajuato) después de semanas buscándola. Estaba en un descampado, calcinada.

En junio de 2015, en el norteño estado de Chihuahua, hallaron asesinada a una transexual con disparos, huellas tortura y envuelta en una bandera de México.

Según el informe de Letra S, al menos 33 víctimas (16 %) presentaban señas de tortura, y unas 15 (7 %) signos de violencia sexual.

“Encuentran las víctimas ligadas, amarradas, con quemaduras de cigarro (…). El porcentaje es bajo, pero creemos que no todos los medios lo reportan”, afirmó Brito.

El estado de Veracruz, en el oriente de México, es el más mortífero para la comunidad lésbico, gay, bisexual y transexual (LGBT), con 22 asesinatos, seguido del Estado de México y Quintana Roo, con 15 casos, y Chihuahua, con 14 homicidios.

Entre las víctimas se identificó a seis activistas defensores de derechos humanos, tres migrantes trans de Centroamérica (Guatemala y Honduras) y a seis hombres gais con VIH, si bien se desconoce si estas características pudieron motivar los homicidios.

Únicamente se identificaron a 64 posibles responsables, una tercera parte del total de asesinatos.

A menudo, los asesinatos LGBT son calificados como “crímenes pasionales”, y los investigadores “hacen cuadrar” las pruebas con sus “hipótesis con prejuicios” para poder cerrar el casos, indicó el activista.

Hace justo un año, el presidente Enrique Peña Nieto anunció su propuesta para reconocer el matrimonio igualitario en la Carta Magna, en línea con lo que había determinado meses antes el Supremo, que consideró inconstitucionales las leyes estatales que prohíben el matrimonio homosexual.

La propuesta, aplaudida por buena parte del colectivo, se desinfló en meses. Peña Nieto no obtuvo ni el apoyo de su propio partido, el PRI.

El mandatario “no lo defendió como debería haberlo hecho, le pedimos que pidiera un pronunciamiento a los gobernadores y poderes legislativos”, lamentó Brito.

A raíz de esta propuesta, surgieron con fuerza movimientos ultraconservadores como el Frente Nacional por la Familia, que se manifestaron en varios puntos del país “en defensa del matrimonio y la familia natural”.

Para Brito, ello alimentó un mensaje de odio, al acusar a la gente de la diversidad sexual de “amenazas para los hijas, hijos y la población menor de edad”.

Con las 76 víctimas LGBT en 2016, Letra S tiene desde 1996 contabilizados cerca de 1.400 casos, si bien la cifra puede ser mayor, pues el recuento se hace solo a través de medios.

Muchas veces la violencia comienza en la escuela, donde el 49,75 % de los jóvenes LGBT padece acoso escolar de manera regular y el 55 % se siente inseguro, según una reciente encuesta.

EFE

Viviana Caravantes

Periodista y publicista. Digital Media Manager de Cárites Publicidad y ama y señora de Divagando Online. Amante del café, el arte y de los chilaquiles.

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